Ara que estem en crisis econòmica (fins i tot els més risc ho estan! D'això ningú s'escapa) m'agradaria escriure alguna cosa en un to... bé, es podria dir que irònic. Espero que ho disfruteu!
España atraviesa la peor crisis económica des de 1990. Los precios suben y los sueldos se resisten a aceptar lo que hay. Consecuencia: ¡Venga, todos a apretarse los bolsillos! Solución: Ikea. ¿Dónde está el problema? Para solventar crisis de este tipo está la ‘Reina de las tres Bes’: Bueno, Bonito y, lo que más interesa al po
bre ciudadano de a pie, que acaba de comprarse un piso y no le da para otra cosa que para embobarse con las paredes inertes de su nueva adquisición, Barato. Muy Barato.
Ya está. 1.300 euros al mes y a Ikea a mueblar la casa, que para esto sí que dan los 1.350 euros de sueldo. ¡Menos mal que hay alguien que se preocupa del pobre desgraciado que no cobra una millonada para decorar sus paredes con Valenti!
Y por si fuera poco, en ese mismo paraíso sueco hay otro ahí metido, incrustado, que engancha a ese consumidor desesperado como si lo tuviera poseído: la Zona de ‘Oportunidades’. Te acercas al oasis con la baba regalimando por las comisuras de los labios. Echas una ojeada y te plantas delante de un vaso. Un mísero y estúpido vaso. Mísero porque es un objeto que no tiene ningún secreto. Y estúpido porque le falta la mitad. Por tanto, su única utilidad –recordémoslo: contener algún líquido o sustancia para evitar que se desparrame por cualquier sitio- se va a hacer puñetas.
Ese objeto inútil cuesta 0’75 euros. Ves ‘eso’, lo miras con cara de ‘me están tomando el pelo’ y te tiras cinco minutos pensando ‘esto tiene truco’. Porque no es Bueno, ni es Bonito y mucho menos es Barato por muchos 75 céntimos que cueste. ‘Eso’ ya ni tendría que existir; tendría que estar en el contenedor verde de ‘Cristales’. Pero está ahí, llamándote, pidiéndote a gritos que te lo lleves a tu nuevo y querido hogar. Quizá ese vaso está roto a propósito porque así, cuando lo cojas, te abrirás las venas y te arrepentirás lo poco que te queda de vida de haberte comprado ese piso que te cuesta 1.300 malditos euros al mes.
bre ciudadano de a pie, que acaba de comprarse un piso y no le da para otra cosa que para embobarse con las paredes inertes de su nueva adquisición, Barato. Muy Barato.Ya está. 1.300 euros al mes y a Ikea a mueblar la casa, que para esto sí que dan los 1.350 euros de sueldo. ¡Menos mal que hay alguien que se preocupa del pobre desgraciado que no cobra una millonada para decorar sus paredes con Valenti!
Y por si fuera poco, en ese mismo paraíso sueco hay otro ahí metido, incrustado, que engancha a ese consumidor desesperado como si lo tuviera poseído: la Zona de ‘Oportunidades’. Te acercas al oasis con la baba regalimando por las comisuras de los labios. Echas una ojeada y te plantas delante de un vaso. Un mísero y estúpido vaso. Mísero porque es un objeto que no tiene ningún secreto. Y estúpido porque le falta la mitad. Por tanto, su única utilidad –recordémoslo: contener algún líquido o sustancia para evitar que se desparrame por cualquier sitio- se va a hacer puñetas.
Ese objeto inútil cuesta 0’75 euros. Ves ‘eso’, lo miras con cara de ‘me están tomando el pelo’ y te tiras cinco minutos pensando ‘esto tiene truco’. Porque no es Bueno, ni es Bonito y mucho menos es Barato por muchos 75 céntimos que cueste. ‘Eso’ ya ni tendría que existir; tendría que estar en el contenedor verde de ‘Cristales’. Pero está ahí, llamándote, pidiéndote a gritos que te lo lleves a tu nuevo y querido hogar. Quizá ese vaso está roto a propósito porque así, cuando lo cojas, te abrirás las venas y te arrepentirás lo poco que te queda de vida de haberte comprado ese piso que te cuesta 1.300 malditos euros al mes.
Perquè no us quedeu amb les ganes de saber com funciona el 'gran Ikea', aquí us deixo un reportatge fet per Discovery Chanel.
